Después de una larga semana de trabajo llega el fin de semana, gracias a dios (escrito en minúscula denotando por una parte ser una frase hecha y por otra mi actitud agnóstica, pero eso lo dejaremos para tema en otra futura entrada, ya habrá tiempo de todo mis queridos lectores, si es que hay alguno). Quizás es el momento más esperado por todos, pues es cuando descansamos y nos reponemos para otra larga semana de trabajo. Aunque sería mejor decir por algunos pues tengo en mente a un bichillo que en estos momentos debe estar molida después de una dura jornada de trabajo, ánimo desde aquí.
La verdad es que es cierto, volviendo al tema original de esta entrada, que los fines de semana son el poquito tiempo que nos queda en nuestras vidas para poder disfrutar de ella como se merece. Supongo que cada uno se lo tomará diferente y así debe ser pues cada uno es de su madre, como decía mi abuela.
Mis fines de semana me los paso de la siguiente forma (al menos últimamente). Los sábados termino de trabajar al medio día, llego a casa, almuerzo, me ducho y es entonces cuando empiezo a desconectar. Me dispongo a hacer la compra de las típicas cosillas que suelen empezar a faltar en toda casa de vecino llegado el fin de semana y, como no, de esas cosillas que llevas toda la semana con ganas de comer o de hacer pero que las dejas para cuando tienes un poquito más de tiempo y poder realmente disfrutar de ellas. Lo preparas todo para una noche tranquila y relajada, con todo lo que puedes necesitar para ello, en mi caso alguna que otra delicatessen propia de los más exigentes gourmet, una buena película y buena compañía (este fin de semana algo incompleto el menú pues falta lo más importante, tú ya sabes qué).
La verdad es que me gustan esos pequeños detalles de la vida que la hacen especial, que les dan sentido y que no serían nada sin la persona a la que amo. Este fin de semana lo pasaré (al menos en parte) a sólas para poder así valorar lo que tengo aunque, por lo menos en mi caso, no me haga falta estar solo para saber que te necesito a mi lado.
A quien no esté enamorado simplemente decirles que ya lo entenderán. Un saludo y hasta otro pequeño relato. Dulces sueños.
Hola bichillo, acabo de leer tu post. Bueno, ahora nos separan 50 km pero eso no es nada, en verdad te siento cerca.
He de decirte varias cosas:
1. Cuida tu ortografía, son poco importantes…pero tú puedes mejorar.
2. No te atiborres de foie con tostas que te conozco, deja un poco para mí.
3. Hoy no ha sido tan dura la jornada de curro, gracias a dios (frase que yo también suelo decir, pero sin sentido…jejeje).
4. Es bueno separarse de vez en cuando, aunque mañana ya te tenga otra vez por aquí dando el coñ….(es broma).
5. Voy a dormir esta noche a pierna suelta, que siempre acaparas toda la cama.
Un beso corazón y dulces sueños para ti también.